-¿Tienes miedo?
+Tengo miedo de ver llover.
-¿Miedo de ver llover? Me acabo de perder, así que mejor me lo explicas porque
nunca había conocido a nadie con miedo a la lluvia.
+No me refiero a la lluvia que cae del cielo, sino a nuestra propia lluvia...
-Sigo sin pillarte. Explícame.
+Tengo miedo de que peleemos y eso cause lluvia entre nosotros. Unas gotas
están bien, pueden ser incluso divertidas, pero si peleamos más de lo debido,
todos esos gritos insoportables causarán llovizna. Sí, justo esa que deja de
ser divertida para empezar a ser molesta. Entonces, pelearemos de nuevo y
será cuando todo nuestro cielo se ponga gris. Este dejará caer un aguacero
del que nos cueste salir tantísimo, que incluso lo daremos todo por perdido
y llegará la siguiente pelea que entonces será cuando lo truenos y los rayos
no nos dejen entrever el hilo de amor que nos unía.
-Ya lo entiendo pero, ¿sabes una cosa?, cada gota que nos caiga nos hará
mas fuertes y cada lluvia que nos moje la cara, la derrotaremos juntos de la
mano porque me da igual cuantas lluvias caigan, cuantos relámpagos y
truenos asomen... porque si ambos cogemos el mismo paraguas, todo
saldrá bien
+¿El mismo paraguas?
- Sí, el que lleva escrito en grande " Si tu saltas, yo saltaré contigo... "